martes, 27 de marzo de 2018

- CARTA AL DESTINO 46 : “Eclipse Rousseau”


Amigo, esto es cosa seria y maravillosa.

Alguna vez imaginé un juego llamado “el cono del tiempo”, pero este juego estaba pensado sucediendo entre personas; nunca imagine que podia darse entre personas e imágenes.


Hoy vi esta pintura de Henri Rousseau, inmediatamente entré en un trance tan sutil, que me permitió seguir con otras cosas triviales simultáneamente, sin olvidar esa imagen resonando suave en mi mente, como si hubiese estado ese lugar en ese preciso momento. 
Que cualidad tiene esta persona al pintar, para generar en mi una alineación atemporal inhóspita -un estar alli y aqui y en algun otro lugar al mismo tiempo- como una elipse;  o como un eclipse:


Sus pinturas me recuerdan a sueños que no recuerdo.


Hércules, me mira inmutable.
El tiempo recupera su movimiento horizontal.
Quizas esta pintura sea un Zahir. 

Salud!
El Crudo

Ps, Rousseau era astronauta, o conoce sobre agujeros negros.

Ps, Todo en la vida cotidiana de esta ciudad parece ser surrealista, pero nunca mas real; me voy a tocar una nube al malecón.

sábado, 13 de enero de 2018

CARTA AL DESTINO 45: "Preludio de un vaciamiento"


Aire, hace tiempo no me sentia plenamente entregado y disfrutando el mirar por la ventanilla. 

Ver llanuras en movimiento es de esos goces (estupendamente inservibles) que debemos hacer cada tanto. Miles de direcciones posibles, todo es abierto entre el crepúsculo y el amanecer.

No pienso en casi nada de Buenos Aires, solo en quienes están conmigo en mi cuerpo. El sol lo ilumina todo, y a mi.

viernes, 12 de enero de 2018

- CARTA AL DESTINO 44: "Indiferencia"

Importante! Descubrí que, técnicamente, nada me diferencia de un sádico asesino.

No se el nombre de esta planta, la compre porque se que da oxígeno en interiores. Todo venia bien, hasta que algo dejo de funcionar en ella, quizás porque la regué demasiado o porque le faltó agua, o por razones de lugar, exceso de luz etc., no supe cuidarla. No averigüé como hacerlo cuando aún estaba a tiempo.  Fui viendo como se fue secando. Seguí sin hacer nada.

Esa planta era un cuerpo con vida que murió por mi apatía; me quedé inmóvil física y emocionalmente, pero no sentí dolor,  sentí vergüenza por mi descuido. Que incapacidad la mía de conectar con otras formas de existencia que no sean la humana, o animal (según que animal). Al final esta planta era mi responsabilidad, respiraba, necesitaba agua y nutrientes. Comprender sus formas de comunicación fue un aprendizaje que no estuve dispuesto a hacer

Se dice que la indiferencia es una actitud de supervivencia de una persona frente a la posibilidad de ser herida, otras veces es exceso de sensibilidad.
En relación a una planta esta actitud esta tiene que ver con la falta de conciencia de aquella como una especie viva que reacciona segun sus estados, se nota una planta cuando esta contenta o triste. 
Estaba en desventaja, fuera de su hábitat dependía de mi cuidado para sobrevivir.
Probablemente el error es que nos hemos criado alejándonos de esta conciencia: todos somos fundamentales, ninguna forma vida es mas, o menos importante en este mundo.

Podría embriagarme de vergüenza y de tristeza pero solo escribiré esta carta y dejaré que la resonancia de su eco vaya perdiéndose en el espacio.

Salud.
El Crudo

Pd Hércules me hizo piquete de ojo


miércoles, 6 de diciembre de 2017

- CARTA AL DESTINO 43 : "Oda a un hombre de áspero brillo"


La entrada de oro de tu futura casa huele a sangre y sudor.
Te gustan las putas pero necesitas una mujer moderada que te muestre respetable y conservador;
Te gusta la plata mas que a las putas y a tu mujer;
Solo descansas pocas horas en un colchón hecho de guita;
Cuando frenas en un semáforo le das un sol a una viejita que vende jugo; 
Te sentís redimido ante Dios.

El Crudo
Lima 1 de diciembre de 2017

pd, Hércules vuela en círculos sobre mi cabeza.

lunes, 28 de noviembre de 2016

- CARTA AL DESTINO 42: "Para Ulises 7"

Si que ando conmovido; ningún pañuelo en mi mano, solo veo que las cosas brillan cuando leo esta carta.
Al final, todo siempre tiene que ver con el amor.

Ulises,
Tus gestos, facciones delicadas y fuertes, sonrisa brillante y mirada de mago lograron atravesar la muralla que nos separa en esta simultaneidad de dimensiones invisibles; logramos comunicarnos, aun cuando el tiempo se parece a la distancia de nueve puentes de hierro que unen dos tierras lejanas. El tiempo brota entre nosotros.
Tus ojos negros me seguían en silencio desde dentro de la montaña, y fue al mirarte que te convertiste en águila para abrazarme.
Estamos cerca, muy cerca; todo se sigue moviendo como un gran misterio, y confío.
Mientras escucho un río que fluye a la par de mi sangre sigo caminando con certeza hacia nuevas tierras, con un ramo de flores silvestres en mi mano.
Entrega es la palabra clave.

Penélope
28 de noviembre de 2016

Pd, me he convertido en pájaro tiempo a tu lado.

Sin duda, todo siempre tiene que ver con el amor.

El Crudo

Pd, Hércules no entiende de estas cosas

sábado, 1 de octubre de 2016

- CARTA AL DESTINO 41: "El hombre sospechoso"

A quien lea esta carta, quiero que sepa algo:

No importa ni día ni horario, existe un hombre eternamente sonriente.

Siempre esta parado en la segunda puerta del edificio. No llama la atención, aunque es alto, de fuerte porte en tendencia curvilínea; tiene un poco de panza, un bigote bien cortado en justa medida; pelo canoso y corto solo en los costados de las orejas, el resto es calvo y a veces usa gorro. Es un hombre adulto. Generalmente esta vestido con jeans, camisa o remera, zapatillas, alguna de sus dos camperas de invierno o verano. Reitero, nada llamativo, excepto por una cosa: siempre esta sonriente. 

No es una sonrisa forzada, ni exacerbada, sino de esa leve natural, o de boca un poco mas abierta pero que mantiene una situacion facial bastante pareja, solo genera que los ojos se achiquen un poco en curva, nada mas. Su musculatura facial esta casi inmutable. Su cuerpo es pesado, sin embargo parece que levita cuando se mueve; me resuena a un tipo de monje asiático trasladándose como flotando por sobre la tierra. Uno sabe que existe el mecanismo corporal de movimiento del tipo erguido-humano, pero solo ve un cuerpo sin peso que se traslada. Este hombre en general esta parado quieto, pero las pocas veces que lo veo trasladarse, es en un perímetro de 2 por 2 metros como máximo. Ni siquiera lo veo llegar, ¿que acaso se aparecerá ahí? No solo eso, siempre esta solo y sonriente; ahí mirando y saludando, a veces lo cruzo justo en diálogo fugaz con alguno que otro, pero sino…solo. 
No es guardia de seguridad y no es habitante del edificio; lo se porque en un comienzo lo saludaba cordialmente con movimiento de cabeza, pensando que cumplía alguna función, sin embargo me enteré que no. Me sentí engañado. Desde entonces todo cambió aunque el siga ahí, hace 6 años, igual que siempre.

¿Quien es?, ¿Que hace?, ¿Cuando llega? ¿Cuando se va? ¿Que le pasa que siempre esta sonriendo?. 

Sospechoso.

Tanto me incomoda que evito cruzar miradas a toda costa; hago lo posible de sincronizar mi ritmo para pasar detrás de un árbol al momento que el podría verme; llegué a veces al punto de ignorarlo descaradamente, aunque a veces no me queda otra que saludarlo.

Y lo mas insólito del asunto es que solo es:
- hola
– hola.

Solo eso.

Cuando tengo la suerte de pasar mientras el conversa con otro, disfruto sin sentirme culpable de mi mala actitud. A veces de lejos y en diagonal ya cruzo la calle estratégicamente antes de llegar a la esquina, pero ya se que al pasar me ve, y en mi mente imagino que me sigue con la mirada esperando lo que corresponde (no se con que cara porque no me doy vuelta a ver). Tremendo momento, no solo ya le adjudiqué presencia, sino que me encima me convierto en un maleducado. 
Otras, vengo pensando en cualquier cosa, y no puedo cambiar la ruta de mis pasos cuando veo que está y ya es demasiado tarde; simplemente me resigno al destino, pensando: “ ¡ohh, esta el hombre sonriente!, ¡que pesado!”; mi injusticia humana me lleva a adjudicarle el calificativo de “pesado” cuando solo me dice “hola”.

Es que esa sonrisa insoportable, silenciosa, semi oculta debajo del bigote, que se yo.  A veces pienso que no es de este planeta -pero no dejaré en evidencia este aspecto del vuelo de mi imaginación provocada por este ser de alta estatura y sonriente en un punto cualquiera de una calle cualquiera sin hacer nada mas que eso-

Finalmente con esta carta dejo en evidencia dos cosas:
Una: que admito mi excentricidad y neurosis de evitar a toda costa esta mínima interacción con este buen hombre (…o malo, ¡ojo!, ¿tanta sonrisa?) sin motivo alguno mas que su cualidad; y otra: que existe alguien como el en este mundo. 

Con todo y molestia creo que es este vínculo tácito, una manifestación de belleza; esa implícita entre dos cuerpos que reaccionan solo porque están presentes.

Hércules me mira fijo


El Crudo.

Pd, me pregunto si alguien mas en el barrio habrá notado esto.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

- CARTA AL DESTINO 40: "Oda al espíritu de un solitario"

Amigo, 

Caminando por la calle de los solitarios secretos, pienso que por alguna razón o sin ninguna estoy lleno de ellos; algunos quizás sonsos, o quizás no, pero repercuten en mi vida. Este vínculo con el secreto me atrae, me es inevitable, me condena.
Ahora pienso en la conversación de las chicas de al lado; ellas se aman.

Estoy solo, esta es una tendencia de mi espíritu, supongo que busco la soledad y esto me libera tanto como me genera dolor - es curioso, esos días de peso siempre sueño con gente del pasado, presente o futuro, junto con quienes me encuentro atravesando alguna aventura. 
Mientras escribo esto sentado en un banco de plaza, van pasando comparsas por la calle, con tambores y mujeres bailando.
¡Que poder el del tambor!

El Crudo

viernes, 26 de agosto de 2016

- CARTA AL DESTINO 39: "Para Ulises 3"

Me quede pensando en Penélope; leo sus cartas y me pregunto ¿como transforma esa espera, fuga indefinida, en energía vital? ¿Cómo no la ha consumido o hecho colapsar? Quizás sus cartas sean una vía de escape a la locura.

Ulises,

Demasiada intensidad puede consumir a un cuerpo, demasiada moderación lo adormece. ¿Acaso el amor sobrevive al exceso?, y si no lo hiciera, se transformaría en una desquiciada muerte lenta, o explosiva (según cada espíritu). Probablemente nuestra forma de evadir la muerte, nuestra evolución, sea este viaje de intensidad equiparable a la nuestra.

Ulises, quiero volver a sentir perdición, quiero volver a sentir que desaparecen los límites de mi cuerpo. No me interesa que me miren con moderación, quiero sentir amor.

Entre la negrura brillan tus ojos, solo tus ojos.

Penélope

15 -09 – 2015

Hay quienes aprendieron caminar por una cornisa - saltar, correr, detenerse repentinamente, girar, caminar hacia atrás, tambalearse- y no perder el balance.

El Crudo.

jueves, 25 de agosto de 2016

CARTA AL DESTINO 38: "Para Ulises 2"

Miro a Hércules en su andar unívoco. Quedo inmóvil, mirándolo moverse tan lentamente, tan concretamente; poco a poco entro en un estado hipnótico. Cruzo una puerta transformadora hacia el olvido de mi mismo, sin embargo, nunca mas presente. Quizás sus patitas sean el engranaje de una enigmática máquina del tiempo…

Querido Ulises, amado

Tus batallas son famosas e inspiran a muchos hombres. Siempre creí que te habías alejado de mi por tu gran ego, pensé que debías probar tu fuerza, tu talento de hombre (como lo hacen los machos de una manada) y mi amor solo era un aspecto mas de esta necesidad tuya. Hoy me doy cuenta que no interesan esas razones, acaso si fueran ciertas, ¿acaso seremos idénticos?.
Somos seres solitarios, somos una idea del amor. Dos nubes que se cruzan frente al sol, se mezclan en una forma contundente y concreta, y luego se convierten en agua que cae al mar o a la tierra. Quizás estas muy cerca, y sin embargo no se nada de vos. No se si te volveré a ver.
No se si te reconocería. Luego de tanto tiempo, crecimos y evolucionamos
¿Será posible hoy el amor entre nosotros?

Penélope
7 de septiembre de 2015



La cordura de Penélope es un enigma, como sus cartas.

El Crudo